Es una textura de piedra erosionada por los elementos, ligeramente brillante,
con las vetas naturales claramente marcadas. Una superficie que trae recuerdos
de las culturas clásicas y transmite la calidad de los materiales tradicionales.
  Se presenta en 4 medidas, que permiten componer el formato romano y 11 colores, que aportan soluciones
para crear tanto ambientes clásicos como contemporáneos.